CORPO / Tecnología & Innovación / El precio de la inteligencia
La ventaja ya no está en la tecnología sino en qué decide hacer cada empresa con ella, y a qué velocidad.
08 07, 2026
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El divulgador español Jon Hernández fue uno de los speakers del Summit IA Human Future 2026.

Durante siglos, la fuerza física tuvo precio. Antes de la Revolución Industrial, alguien capaz de levantar 120 kilos tenía el trabajo asegurado y bien pago. Después llegaron las máquinas, cualquiera movió tres mil kilos con una palanca, y esa fuerza dejó de valer. La humanidad tuvo que pivotar: encontrar algo nuevo que aportar.

Es lo mismo que pasa ahora, plantea el divulgador español Jon Hernández, con un cambio de variable. Esta vez lo que pierde valor económico no es el músculo. Es la inteligencia y por lo que, hasta hoy, nos pagaban un sueldo.

La charla de Hernández abrió el Summit IA Human Future 2026, que reunió a más de 1.400 ejecutivos en Montevideo. Jerónimo Pino, director de Cacique Group y organizador del encuentro, lo plantea sin rodeos: «Estamos frente a cambios muy dinámicos que se dan a una velocidad exponencial. Adaptarse implica aprender a tomar decisiones y liderar en medio de mucha incertidumbre». Lo que transmitió la jornada fue la incomodidad de entender que el problema dejó de ser técnico.

Hace dos años, explicó Hernández, la IA resolvía tareas que a una persona le llevaban un minuto, como contestar un mail. Hoy resuelve lo que a un humano le exigirían doce horas de trabajo concentrado. Y el ritmo se acelera: en los últimos cuatro meses avanzó más que en los tres años anteriores. Nadie dimensiona bien esa velocidad porque pensamos en línea recta y esto se mueve en curva, señaló.

Y acá aparece la primera trampa. Casi todos asumen que el desafío es comprar la tecnología. No lo es: la tecnología ya está al alcance. El freno está puertas adentro. Hernández trajo un dato: casi la mitad de los empleados jóvenes boicotea la IA dentro de las empresas, y uno de cada dos miente diciendo que no funciona -por miedo a sobrar, o porque no sabe usarla. Se compra la herramienta y la organización la sabotea en silencio.

El resultado, anticipa, es un mercado partido en dos, como pasó con internet: las empresas que lo vieron a tiempo y compiten a otro nivel, y un grupo que mira los precios de su competencia y no entiende cómo le cierran los números. La diferencia ya no es tener la herramienta. Es la velocidad y la profundidad con que se la integra.

Se revaloriza el entender

Si la inteligencia se abarata, ¿qué queda que valga la pena pagar? Jorge Milburn -que pasó por Tesla y hoy trabaja en robots humanoides en 1X- señala que se revaloriza el entender cómo funcionan las cosas para anticipar lo que viene, ir a la fuente y no al titular. Lo cruza con el método que aprendió de Elon Musk: liderar desde el cuello de botella, plantarse donde está el problema.

Víctor Valle, que pasó 19 años en Google y hoy lidera PIPER AI, lo bajó a una decisión concreta. Frente a la IA, la primera reacción de muchas empresas es calcular cuánta gente pueden recortar. Su propuesta es la inversa: preguntarse cuánto más puede hacer la estructura que ya se tiene, con las personas auditando a los agentes.

Hay otra decisión. La expuso Marcelo Abreu, de Antel: la soberanía de los datos; en particular de toda la información que hace funcionar a una empresa. Dónde se alojan y qué reglamentación define quién puede usarlos. Entregarlos sin pensar, advirtió Abreu, es regalarle ventaja competitiva a otro.

Hubo una escena que dice mucho sobre el momento que estamos viviendo. Un científico entró al escenario y las más de 1.400 personas se pusieron de pie. Era Gonzalo Moratorio, reconocido por su actuación en la pandemia, que lleva meses peleando contra un tumor agresivo. Pasión, dijo, siempre. Sin eso, nada funciona.

Parece no tener nada que ver con IA. Y al mismo tiempo, tiene todo que ver. Eso fue, en el fondo, lo que dejó el Summit: la confirmación de que en medio de toda la conversación sobre automatización y futuro, la pregunta que más importa es qué hacemos los humanos la tecnología.


«No pueden competir contra la inteligencia artificial,
pero no pueden competir sin inteligencia artificial.»

Jon Hernández

«La inteligencia tiende a cero, pero entender
sigue siendo más crítico que nunca.»

Jorge Milburn
Jerónimo Pino, director de Cacique Group.

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