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India abrió por primera vez una embajada en Montevideo. La agenda: ampliar un comercio todavía pequeño, atraer inversiones y convertir a Uruguay en plataforma para la región
02 09, 2026
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Por Karina Spremolla

India inventó el ajedrez hace quince siglos. Nació con el nombre de chaturanga, viajó por la Ruta de la Seda, cruzó Persia, el mundo árabe y terminó como el juego de estrategia por excelencia.

El país de casi 1.500 millones de habitantes decidió instalar por primera vez un embajador residente en Montevideo, para una relación comercial que todavía mueve apenas unos cientos de millones de dólares al año. El gigante asiático acaba de hacer su jugada de apertura en el país.

Binoy George presentó sus credenciales al canciller Mario Lubetkin el 4 de agosto. Su llegada marca el inicio de lo que el propio canciller llamó la «segunda fase» de la relación bilateral, y su agenda para los próximos tres años es, según su propia descripción, construir desde cero algo que debería haber empezado antes.

En su primera semana en Montevideo, Binoy George salió a cenar con su familia. La moza que los atendió no hablaba inglés, ellos no hablan español y, aun así, se entendieron muy bien: “Fue extremadamente amigable. Nos mostró fotos, volvió con sugerencias, nos ayudó a elegir. La gente en Uruguay hace el esfuerzo extrapara que uno se sienta en casa

Por qué ahora

Uruguay fue uno de los primeros países de América Latina en establecer vínculos con el país asiático. Abrió su embajada en Nueva Delhi en 1960, y en 1968 la primera ministra Indira Gandhi visitó Montevideo. Sin embargo, hasta hace algunas semanas, India gestionaba su vínculo con Uruguay desde Argentina.

En julio de 2025, en el marco de la cumbre del BRICS en Río de Janeiro, el primer ministro Narendra Modi se reunió con el presidente Yamandú Orsi. Al final del encuentro, Modi anunció que abriría representación diplomática en Uruguay.

Vemos a Uruguay como un país muy progresista, con una economía muy estable y el nivel de corrupción más bajo de América del Sur”, expresó George. “En todos esos principios compartimos valores comunes. Y cuando dos países comparten compromisos comunes, es más fácil trabajar juntos hacia objetivos comunes”.

Hay además un timing diplomático: Uruguay preside la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y el G77. George identifica una complementariedad económica que todavía está subexplotada. India creció entre 7% y 8% anual durante los últimos 20 años, y tiene una clase media enorme y en expansión: el 50% de sus 1.450 millones de habitantes tiene menos de 25 años. Para Uruguay, esa escala abre oportunidades en alimentos, tecnología, energía, educación y servicios.

El tablero está listo

George no esquivó una aparente contradicción: qué lugar pueden tener las carnes uruguayas en un mercado donde su consumo está atravesado por restricciones religiosas. «La carne bovina sí se consume en algunas partes de India, donde hay un gran consumo de cordero. Y ahí hay una oportunidad«, dijo.

Agregó que los productos lácteos, y el queso en particular, tienen un gran mercado. “Uruguay, además, produce aceite de oliva, que tiene enorme demanda en cualquier mercado moderno por la difusión de la cocina mediterránea y sus beneficios para la salud. Y tenemos una necesidad importante de semillas oleaginosas: mientras Uruguay es un gran exportador de soja y aceite de soja, India es un gran consumidor de aceites comestibles”.

En 2024, las exportaciones uruguayas a India alcanzaron US$ 93 millones, seis veces más que pre pandemia. El 79% fue madera. El 9%, cebada.

En sentido inverso, las importaciones desde India llegaron a US$ 230 millones de dólares, lideradas por combustibles, vehículos y productos químicos. Y en negociación avanzada hay una lista de acuerdos de cooperación agrícola, comercio de servicios, inversiones, coproducción audiovisual y educación.

Puerta de entrada a la región

La historia de la inversión india en Uruguay empezó en 2002 con la llegada de Tata Consultancy Services (TCS) para instalar su primera oficina en América Latina. Hoy emplea 3.500 personas en su campus montevideano y desde ahí atiende a toda la región. George lo menciona con orgullo. “Es una gran muestra de confianza en su economía que una empresa lleve todos estos años funcionando aquí”.

Además, Infogain, otra compañía india de tecnología, acaba de abrir su oficina en Montevideo. “Esperamos que muchas más empresas vean a Uruguay como un destino de inversión”.

Desde el corazón del Mercosur, con libre acceso a un mercado regional con recursos naturales, crecimiento económico y fuerza laboral calificada, Uruguay es “ideal para funcionar como puerta de entrada para que las empresas indias exploren los mercados latinoamericanos”. El puerto de aguas profundas y el aeropuerto de Carrasco son activos logísticos que George menciona como factores de atracción.

“Uruguay es ideal para funcionar como puerta de entrada
para que las empresas indias exploren los mercados latinoamericanos”.

Binoy George

Educación, inteligencia, innovación

Hay una versión de India que el mundo empresarial conoce: TCS, Infosys, las farmacéuticas, los ingenieros informáticos que dirigen compañías globales. Pero George describe una India que va mucho más lejos. El India Stack -la infraestructura digital pública construida en la última década- es quizás el ejemplo más sorprendente.

Hace diez años, las transacciones en India se hacían casi exclusivamente en efectivo. Hoy, en cualquier aldea rural, la gente paga con el teléfono usando UPI, el sistema de pagos digitales adoptado ya por más de 20 países.

India produce el 98% de los teléfonos móviles que usa. Exporta equipamiento de defensa a más de 100 países. Tiene una capacidad espacial que George describe como una superpotencia, con startups que desarrollaron componentes para misiones lunares.“Muchos de los más grandes CEOs del mundo son graduados de instituciones indias o son de origen indio. Eso muestra la fortaleza de nuestro sistema educativo”.

Para Uruguay, que está buscando atraer talento de alto nivel para su ecosistema de innovación, esa cantera es un dato de interés. Es una posibilidad que George menciona como propuesta en curso para un acuerdo de intercambio entre universidades de ambos países.

La jugada que se viene

¿Visitará India el presidente Orsi? “Es una posibilidad. Lo recibiríamos con mucho gusto”.  De concretarse, sería el primer mandatario uruguayo en pisar suelo indio de manera oficial. En el plano comercial, el acuerdo preferencial Mercosur-India de 2009 tiene una cobertura limitada de productos. India acaba de cerrar un tratado de libre comercio con la Unión Europea y otro con el Reino Unido: “Seguimos ambos modelos: con grupos de países o bilateralmente, según el interés mutuo”. La frase que mejor resume la visión de George sobre lo que viene: “Las geografías ya no impiden que los países se asocien. Si hay 15.000 kilómetros de distancia, puede llevar unos días más, pero las asociaciones se construyen sobre complementariedades sólidas”. India abrió el juego.

Fernando Lugris prepara sus valijas para India
 

El Ministerio de Relaciones Exteriores designó a Fernando Lugris como nuevo embajador uruguayo en India. La elección de Lugris, con vasta experiencia en Asia, marca la importancia que se le asigna a la relación de Uruguay con India, y al objetivo de elevar el relacionamiento al de una asociación estratégica, potenciar los intercambios comerciales, tanto en bienes como en servicios, y la captación de nuevas inversiones indias de calidad, señalaron fuentes de Cancillería.

Como realizó en la década que fuera embajador en China, se espera que el acento de la gestión de Lugris se enfoque en el comercio y las inversiones, tanto del sector agropecuario -aún muy poco explorado- como en el de los servicios, las TICS, la biotecnología y los intercambios en ciencia, tecnología e innovación.

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