Nota por Gabriela Malvasio
¿Quién es Antonio Damasio?
Neurocientífico y director del Brain and Creativity
Institute de la Universidad del Sur de California. Autor de
El error de Descartes, obra clave en la neurociencia
moderna. Sus investigaciones demostraron que las
emociones no son un obstáculo para la razón, sino el
sistema que permite priorizar, evaluar y, finalmente,
decidir.
1 Hacé una revisión emocional antes de decidir
Antes de tu próxima reunión clave, preguntate cómo te hace sentir cada opción. No para que la emoción decida sola, sino para que entre en la ecuación. Un check-in rápido —¿qué me genera esta alternativa? ¿alivio, resistencia, entusiasmo?— activa información que el análisis puro no captura.
Por qué funciona: Antonio Damasio estudió pacientes con daño en el córtex prefrontal que conservaban intacta su inteligencia pero no podían priorizar ni elegir eficientemente. Su conclusión cambió la neurociencia: sin emoción, la decisión pierde dirección y se vuelve impracticable.
2 Anotá tu primera reacción antes de analizar
Frente a una propuesta, un candidato o un socio potencial, registrá tu impulso inicial antes de abrir la hoja de cálculo. Ese dato se pierde en cuanto empieza el análisis racional. Guardalo. Luego compará: ¿el análisis confirmó lo que ya sentiste, o lo desafió?
Por qué funciona: Según Damasio, las señales emocionales y racionales operan en paralelo, pero las primeras en general orientan el proceso. La lógica llega, muchas veces, a darle forma a lo que el cerebro ya procesó.
3 Cuando algo no te cierra, exploralo en lugar de ignorarlo
Esa incomodidad frente a un contrato, un número o una persona es información. Creá un protocolo simple: cuando aparezca el malestar, preguntate qué está detectando antes de avanzar.
Por qué funciona: Damasio describió los marcadores somáticos negativos como señales automáticas que bloquean caminos riesgosos antes de que lleguen al análisis consciente. El miedo no es un error del sistema, es el sistema funcionando.
4 Leé tu cuerpo en decisiones importantes
La tensión en el pecho, la liviandad en los hombros, el estómago apretado: son datos. Desarrollar conciencia del propio estado corporal es un hábito entrenable. Meditación, respiración antes de reuniones, check-ins físicos: todo afina ese canal de información que la mayoría ignora por completo.
Por qué funciona: Damasio mostró que el cerebro puede simular consecuencias sin vivirlas físicamente —los llamó estados «como si»—. La intuición no es instinto: es experiencia acumulada que el cuerpo aprendió a reconocer antes de que la mente pueda explicarla.
5 Eliminá rápido lo que no va
Dejá de buscar la decisión perfecta entre doce opciones. Reducí primero. Usá tu criterio —y tu intuición entrenada— para eliminar lo que no va, y aplicá el análisis racional solo al conjunto reducido. No es improvisar: es operar como lo hace un cerebro eficiente.
Por qué funciona: La teoría de los marcadores somáticos de Damasio sugiere que el cerebro descarta alternativas negativas antes de que lleguen a la conciencia. Traducido a la práctica: el cerebro sano no analiza todo, preselecciona. Este hábito imita ese mecanismo.






