Hace tres años, cuando el Dr. Aldo Quarneti, el Cr. Walter Pereira y el Dr. Fernando Quarneti se sentaron a diseñar RT International Institute, sabían que estaban frente a un imposible. Crear una clínica de radioterapia oncológica de nivel internacional en Uruguay parecía demasiado ambicioso. Pero como buenos soñadores, tenían presente aquella frase histórica: «En la lista de imposibles siempre hay un lugar».
Dos años después de su inauguración, RT no solo cristalizó ese sueño: lo superó: casi 400 pacientes tratados en su primer año -la meta era 300-, certificación del MD Anderson Cancer Center. Durante años, pacientes uruguayos con diagnósticos oncológicos complejos viajaban al Memorial Sloan Kettering de Nueva York, al MD Anderson de Texas o al Sirio Libanés de São Paulo. Ahora pueden atenderse en Uruguay junto a pacientes que llegan desde Brasil y Centroamérica.
«Ninguna clínica privada del país ni el sector público apostaron a tener la mejor radioterapia que necesitan los pacientes», afirma Aldo Quarneti. Durante años, el mercado uruguayo funcionó bajo tarifas planas que comprometían la calidad por rentabilidad.
La respuesta de RT fue categórica: «De ninguna manera aceptaremos tarifas planas. Los tratamientos tienen un costo si queremos darle la calidad que se requiere«. Una apuesta arriesgada en un mercado acostumbrado a competir por precios.
La alianza entre Hospital Británico, Blue Cross & Blue Shield Uruguay y Swiss Medical reunió los casi US$ 10 millones necesarios. Pero más que capital, hubo alineación en una visión: crear algo radicalmente diferente.
Trato personalizado
«Los pacientes vienen primero a una casa, no a una clínica. No hay cartel en la puerta», explica Quarneti. El espacio fue diseñado con calidez de hogar, donde el trato personalizado es tan importante como la precisión técnica.
«Vemos a los pacientes en el propio equipo de tratamiento, nos sentamos con ellos en las salas de espera. Es un vínculo casi diario», describe. Este enfoque que integra «conocimiento y corazón» marca la diferencia con modelos masificados regionales.
RT no sería una clínica de volumen. «Somos profesores, docentes universitarios. Sabemos la diferencia entre atender pacientes de forma masiva y personalizada». Una convicción ética que también es lectura de mercado premium.
Con 35-40% de pacientes privados, RT logró una facturación que valida su modelo. «Nos salimos de la batalla de precios. Es la única forma de hacerlo así», sostiene Quarneti.
La llegada de pacientes internacionales —que podrían ir a EEUU- abre una oportunidad: «Posicionar a Uruguay como destino regional de medicina de alta complejidad», afirma Quarneti.
«Veo una clínica de total referencia, posicionada
Dr. Aldo Quarneti
a la par de las grandes clínicas del mundo»

Proyección
«Hace cuatro o cinco años hubo un cambio muy importante en radioterapia», explica Quarneti. RT incorporó equipamiento de última generación en el momento justo. Mientras instituciones establecidas operaban con equipos de generaciones anteriores, RT construyó desde cero con lo más avanzado.
Con actividades de ultra precisión y neurocirugía programadas, RT proyecta consolidarse a nivel regional. Además produce conocimiento. El instituto desarrolló sistemas propios de inteligencia artificial para el tratamiento de tumores cerebrales y cáncer de mama, cuyos resultados fueron presentados en los principales congresos internacionales de oncología radioterápica.
Más allá de lo tecnológico y académico está el compromiso personal. «Esto es lo que quisimos hacer siempre. Si yo necesitara atención médica, querría que me trataran como tratamos acá«.







