Un reconocido empresario iba caminando descalzo por la arena sobre la orilla del mar. El paisaje era tranquilo y silencioso, pero nuestro CEO iba resolviendo problemas en su mente.
Caminaba a paso ligero, pero en un momento se da cuenta que va preocupado, acelerado, así que se detiene, toma aire, respira profundo y frena todo. Mira a su alrededor unos segundos como para bajar las revoluciones y a unos metros ve algo brillar. – ¿Hay algo en la arena? – Piensa. Pero el mar nuevamente crece y la espuma oculta el brillo. Al retirarse el agua, nuevamente aparece el intenso brillo en la arena, así que no duda en acercarse. Cuando lo tiene a sus pies, queda desconcertado:
– No puedo creer! Esto es..? No puede ser!
Lo que encuentra es una lámpara dorada, como la de las historias, la de los cuentos, sí, como la de los dibujos animados! Su impulso de niño, frota la lámpara sin pensarlo… De pronto, un humo blanco se transforma en un hombre parecido a… el Genioo??!
– Hola ¿En qué puedo servirte? Puedes pedirme 3 deseos
El CEO rápidamente respondió:
– Justo! Venía pensando! No lo puedo creer!
Uno: Que mi empresa alcance las metas que nos fijamos para este año. No, no! Que las alcance no. Que las supere!! Dos: Vender más! Tres: Que la gente trabaje feliz! Que se sienta feliz en la organización!
El Genio lo escucha atentamente, se acerca como un amigo y empiezan a caminar juntos. Con voz confidente y amable el Genio le dice:
– Empecemos por el tercero y vayamos al principio…
¿Alguna vez observaste el rostro de una persona creando? Se lo ve entusiasmado, tiene brillo en los ojos, ilusionado, y quizás hasta esté sonriendo… porque la creatividad produce algo en el cerebro que nos hace felices. Cuanto más creas, menos miras el reloj, más enfocado estás. Porque el problema a resolver, es como un acertijo, y se vuelve lo más importante en ese momento. Cuando una persona se siente encendida creativamente, recibe los obstáculos de manera distinta que una persona que está apagada. Ven el obstáculo más pequeño, el problema es menos poderoso, porque ELLOS sienten que su poder creativo lo puede resolver. Entonces lo transforman inmediatamente en un reto, en un desafío. ¿Qué les mantiene el humor en positivo? Su creatividad. Sus ganas de convertirlo en una idea. La personas que son conscientes de su poder creativo, tienen más capacidad para adaptarse a los cambios, en lugar de elegir la queja, eligen “hacer”. Lo hacen porque ELLOS están convencidos de hacerlo. Porque ese fuego creativo les hace ver diferente las cosas. Cuando siembras creatividad en una organización, todo cambia. El clima, los mails, los mensajes, las presentaciones, los resultados! Y por supuesto, tus ventas.
Pensemos lo siguiente: si tu recepcionista tiene una idea para convertir la recepción en una experiencia creativa, si el chofer tiene una idea para optimizar los tiempos evitando tránsito, si a la de administración se le ocurre un nuevo sistema de cobro mas eficiente, si tu departamento comercial crea un video entretenido para vender… Si cada uno de la cadena es mas creativo, la cadena entera es más creativa. Tu organización es más creativa. Además, la creatividad avanza construyendo, nunca destruyendo. Entonces las personas de manera natural sienten que el equipo es un complemento, no una amenaza. Sienten que necesitan al otro para lograr metas y eso mejora el intercambio, el clima general.
También necesita empatía para que las ideas tengan puntería, entonces genera conversaciones más empáticas, mails más eficientes, presentaciones claras y eso mejora la atención al cliente. Y si todo tiene más puntería, todo fluye más rápido. Mejoran los procesos, aumenta la producción, mejoran los resultados y seguramente tus ventas crezcan.
Mejor hagamos algo… Tú encárgate de sembrar creatividad en tu empresa, y yo me encargo de esas vacaciones paradisíacas que tanto soñás.
El CEO, ni corto ni perezoso, acepta el viaje por supuesto, agrega dos deseos espectaculares, y con mucha creatividad logra asociarse al Genio para llevar sucursales de su empresa a otros mundos.
He dedicado toda mi vida a la creatividad. Y si hay algo que me apasiona y no me deja de sorprender, es el efecto de la creatividad en las personas. Lo veo, lo vivo, en las organizaciones. La creatividad CAMBIA. La creatividad TRANSFORMA.
Cambia apatía por entusiasmo, inercia por proactividad, resignación por lucha. Transforma inseguridad en confianza, obstáculo en reto, límites en reglas de juego, rigidez en flexibilidad, mal humor en alegría, problema en oportunidad, oportunidad en idea, idea en dinero.
Parece magia, pero es creatividad.


