CORPO / Inversiones & Negocios / La oportunidad se construye
Detectar necesidades, crear soluciones y probarlas donde existe mercado.
03 08, 2026
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Oficinias de Aludrey

Wilfredo Ucharico conoció de cerca el mundo de las microfinanzas durante sus años de trabajo en distintos países de Latinoamérica, principalmente en Perú, México, Brasil y Argentina. Es contador, fue CFO y director e inversionista en diferentes instituciones financieras. Su experiencia se concentró en la banca, la regulación y la evaluación del riesgo en distintos mercados latinoamericanos.

El problema que observó no era la falta de capacidad para otorgar un préstamo. Era la falta de información digital a la hora de medir el riesgo. De ese conocimiento surgió Perfilia, un producto gestado y operado desde Uruguay que hoy se utiliza en México y Guatemala, y fue creado por Aludrey, una empresa instalada en Zonamerica que reúne la experiencia regional de sus socios con un equipo tecnológico integrado por profesionales uruguayos.

Productos propios

Aludrey se define como una fábrica de software, pero no trabaja por encargo ni vende horas de programación. “No somos una software factory tradicional. Armamos un equipo y adquirimos herramientas, muchas de ellas vinculadas a inteligencia artificial, para desarrollar y mantener nuestras propias soluciones”, explica Ucharico, director de la compañía.

La diferencia está en el destino del trabajo. La empresa no busca crear un sistema para entregarlo a un tercero, sino identificar necesidades, construir una solución propia, llevarla al mercado y conservar la posibilidad de explotarla comercialmente.

Perfilia fue el primer producto que atravesó ese proceso. En algunos segmentos crediticios, la evaluación de una persona sin antecedentes suficientes dependió históricamente de procedimientos presenciales e información básica disponible. Un representante podía visitar su domicilio, verificar dónde vivía, conocer su actividad y reunir señales sobre su capacidad de pago. La herramienta complementa la información básica que tiene la institución financiera para construir un score para clasificar personas entre 0 y 100. Esto funciona como elemento adicional que la institución puede considerar a la hora de otorgar o no un crédito.

Según explica Ucharico, un algoritmo puede leer cinco datos, pero probablemente necesite diez para emitir un juicio correcto. Perfilia reúne los datos de las instituciones financieras, y les suma todos los datos existentes en línea, que son dinámicos y están en constante cambio. La herramienta logra considerar las capacidades “no tradicionales” de los posibles clientes.

La capacidad central consiste en determinar qué datos son relevantes y cómo interpretarlos. El público objetivo son personas con poco historial crediticio o sin antecedentes. Mientras las centrales de riesgo se apoyan principalmente en antecedentes de personas ya bancarizadas, Perfilia busca construir información adicional sobre quienes todavía no cuentan con un recorrido suficiente dentro del sistema.En una operación financiera, una variación pequeña en el índice de incumplimiento puede representar una diferencia económica significativa. En mercados financieros como México, sostiene Ucharico, uno o dos puntos porcentuales en ese índice pueden representar miles de millones de dólares.

En los países donde se comercializa, Aludrey trabaja en colaboración con instituciones financieras para llegar a las personas que solicitan los créditos, pero existen países en los que esa relación es directamente con la institución financiera, brindando la herramienta como parte de sus procesos de análisis. La información disponible, el nivel de bancarización, las normas y hasta la definición de un buen pagador cambian de un mercado a otro. Para Ucharico, esa comprensión de las diferencias regionales es tan importante como el desarrollo tecnológico.

Probar antes de escalar

Aludrey lleva alrededor de un año y medio operando con su estructura actual. El equipo recibió autonomía para explorar herramientas, experimentar y adquirir conocimientos específicos sobre perfilamiento crediticio, datos, inteligencia artificial y, de manera muy profunda, en todo el ecosistema de los criptoactivos, que es el nuevo mercado al que se apunta.

La empresa apostó también a que el equipo construyera el conocimiento necesario a partir de los problemas que buscaban resolver. Ucharico destaca la especialización y la familiaridad con nuevas herramientas con la que trabaja el equipo. También señala al régimen de zonas francas como una condición relevante para instalar y sostener la operación.

La compañía trabaja mediante ciclos de desarrollo, lanzamiento y ajuste. Para el director, una prueba no termina cuando el software funciona técnicamente. Recién comienza cuando el producto llega al mercado y alguien comprueba que resuelve el problema para el que fue creado. La lógica se parece a la de una incubadora interna: desarrollar varios proyectos, asumir que muchos no avanzarán y concentrar los recursos en aquellos que demuestren potencial.

Wilfredo Ucharico, Director de Aludrey

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