CORPO / Inversiones & Negocios / Off the record / El hombre que perdió el 10% de Apple por US$ 800
Todos conocen la historia de Steve Jobs. Casi nadie conoce la de Ronald Wayne.
13 05, 2026
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Fuentes: CBS News, Cult of Mac, Celebrity Net Worth, Inc. Magazine.

El 1 de abril de 1976 -el April Fools’ Day en EEUU, equivalente a nuestro Día de los Inocentes- dos jóvenes tocaron el timbre de una casa en Los Altos, California. Eran Steve Jobs, de 21 años, y Steve Wozniak, de 26. Venían a ver a un colega de Atari, Ronald Wayne, que les doblaba la edad y tenía algo que ellos no: experiencia, criterio, y una reputación que cuidar.

Dos horas después, los tres habían fundado Apple Computer. Wayne redactó el contrato en su propia máquina de escribir, diseñó el primer logo -Newton bajo un manzano- y se quedó con el 10% de la empresa. Su rol oficial era ser el árbitro: si Jobs y Wozniak no se ponían de acuerdo, Wayne tenía la última palabra.

Doce días después, firmó otro papel. Este para salirse.

Jobs había conseguido un pedido de 50 computadoras y estaba contrayendo deudas para financiarlo. Wayne conocía esa película: años antes había montado una empresa de máquinas tragamonedas que terminó en fracaso y en un año entero pagando deudas. No quería repetirla. Calculó, evaluó, y vendió su 10% por US$ 800. Meses después cobró otros 1.500 para renunciar a cualquier reclamo futuro. Total: US$ 2.300.

Hoy ese 10% valdría US$ 300.000 millones.

Décadas después, le siguen haciendo la misma pregunta. Su respuesta no cambia: «¿Me arrepiento de haber vendido mis acciones de Apple? No. Tomé la mejor decisión con la información que tenía.»

Después de Apple, Wayne volvió a Atari. Luego trabajó en el Lawrence Livermore National Laboratory construyendo modelos a escala de reactores de fusión nuclear. Diseñó máquinas tragamonedas. Tuvo una tienda de estampillas. Escribió un libro sobre la Constitución. Jobs intentó traerlo de vuelta a Apple varias veces. Siempre dijo que no.

Hoy vive en un pueblo del desierto entre Las Vegas y el Valle de la Muerte. Colecciona monedas y vende memorabilia. En 2011 -35 años después de fundar Apple- recibió su primer producto de la marca: un iPad que le regaló un fan en una conferencia.

En la pared de su casa cuelga una copia del contrato original que él mismo redactó. Solo una copia: el original lo vendió en los 90 por US$ 500 dólares. En 2011 fue subastado por US$ 1,3 millones.

«Si me hubiera quedado en Apple, sería el hombre más rico del cementerio»

Ronald Wayne, tercer cofundador de Apple.

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