El mayor error que están cometiendo las empresas con la inteligencia artificial no es técnico. Es conceptual. Siguen tratándola como una herramienta, cuando en realidad está empezando a redefinir cómo se piensa, se decide y se ejecuta un negocio.
La verdadera discusión es: quiénes ya la están usando para tomar decisiones mejores y quiénes siguen probando sin impacto real.
En Uruguay conviven hoy esas dos velocidades. En ese contexto, firmas como PwC están redefiniendo su propio negocio.
Richard Moreira, socio principal de PwC Uruguay, lidera una de las transformaciones más relevantes del mercado local, fortaleciendo las prácticas de consultoría, auditoría e impuestos, con la tecnología integrada de forma transversal en todo el portafolio de servicios.
CORPO: ¿Cuál es la realidad de Uruguay respecto a IA?
Richard Moreira: Muchas empresas quieren usar la IA, pero todavía no tienen del todo claro cómo hacerlo. Las aplicaciones más simples empiezan a aparecer, pero cuando se trata de optimizarla y aprovechar todo su potencial como forma de pensar y decidir, el camino por recorrer sigue siendo largo. Los que han desarrollado en base a IA están jugando en las grandes ligas, hablan en otras dimensiones. El mercado uruguayo tiene esa dicotomía. La mayoría está en proceso de optimizar y hay un grupo que ya explotó. Hay empresas con mayor capacidad innovadora que se adelantan. Tenemos muchos empresarios jóvenes con buena capacidad de análisis. Hay muchas ganas, las empresas entienden la necesidad y eso no es menor.
CORPO: ¿Cuál es el error más común en proyectos de transformación digital que fracasan?
RM: Uno de los principales errores es no tener claro qué se quiere lograr. No dimensionar el impacto que puede tener, porque se la piensa como una herramienta que se implementa y funciona por sí sola. No es así. Es clave contar con equipos comprometidos. En cualquier organización, las personas son centrales, al igual que la capacidad de análisis. Muchos proyectos no alcanzan los resultados esperados porque se parte de la idea de que “esto se implementa y se soluciona”.
CORPO: ¿En qué plazo la IA pasará de ser ventaja competitiva a necesidad básica?
Ya no es una pregunta de cuándo. Es ahora. Ya es una necesidad. Según nuestro estudio, el PBI global podría crecer 15% adicional para 2035 con la adopción de IA confiable. No hay tiempo que perder. Hoy más que nunca, la capacidad de adaptarse es clave para seguir siendo competitivo. El que se demora da mucha ventaja.

CORPO: ¿Cómo usa PwC Uruguay la IA internamente?
Para asesorar mejor debemos tener estos temas claros y, por otro lado, viendo el panorama completo, porque entendemos que la IA no es solo una tecnología, sino un proceso, una mentalidad. Es vivir los negocios de manera totalmente diferente. Si lo tomamos solo como herramienta, estamos perdidos.
En PwC hicimos una academia de IA. Somos 364.000 personas globalmente, de las cuales 290.000 ya se capacitaron. Desarrollamos nuestros propios agentes de inteligencia artificial e hicimos alianzas con AWS, Google Cloud, Oracle y Salesforce.
Estamos en 136 países, con EEUU liderando desde la capacitación y desarrollo. Estamos desarrollando Next Generation Audit para nuestra práctica de auditoría. Tenemos nuestros propios agentes de IA, nuestro ChatPwC que disponibiliza los modelos de IA de los principales desarrolladores del mundo (Open AI, Anthropic y Google) y estamos preparando nuestras formas de trabajo basadas en inteligencia artificial, siempre con un enfoque de uso responsable de la IA.

CORPO: ¿PwC Uruguay tiene el capital humano para aprovechar la IA o deben recurrir a talento externo?
PwC Uruguay cuenta con el capital humano necesario para aprovechar la inteligencia artificial. Tenemos equipos con capacidades sólidas, que venimos desarrollando y fortaleciendo de manera continua, y trabajamos en estrecha colaboración con PwC Argentina como parte de un modelo integrado de la red. En ese marco, la región también cuenta con un centro de exportación de servicios (PwC Acceleration Center Buenos Aires) que brinda soporte a distintas firmas de PwC a nivel global, lo que refuerza el ecosistema de talento y conocimiento. En paralelo, formamos y acompañamos a nuestros profesionales a través de herramientas como PwC Professional, con las que evaluamos, medimos y desarrollamos capacidades clave.
CORPO: La renovación mundial de la marca PwC, ¿tiene que ver con un empuje tecnológico?
Exacto, la renovación de la marca PwC está vinculada a la evolución tecnológica, pero va más allá de un cambio visual. Refleja una transformación estratégica de la firma para expresar con mayor claridad nuestro rol: ayudar a los clientes a generar, sostener y acelerar el impulso de sus negocios. En ese marco, la tecnología es un habilitador transversal de la propuesta de valor. El color naranja y el Momentum Mark refuerzan visualmente esa idea de impulso y movimiento, reflejando una PwC preparada para acompañar a sus clientes en un entorno de cambio constante. Pensamos en cómo, a través de la tecnología, nos acercamos a los clientes. En todas las áreas tenemos desarrollo tecnológico y hacemos consultoría para mejorar procesos. Con toda su experiencia, PwC te ayuda a performar mejor, pensar mejor, tener mejores iniciativas.
“Uno de los principales errores es no tener claro qué se quiere lograr”
Richard Moreira, Socio Principal de PwC Uruguay







