CORPO / Liderazgo & Gestión / Formar talento para lo desconocido
¿Qué competencias se necesitan aprender hoy para liderar en los próximos años? La nueva decana de ORT tiene respuestas.
03 03, 2026
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Cuando la Cra.Mariella de Aurrecoechea dejó Deloitte después de más de 30 años, no estaba buscando bajar el ritmo. Tampoco salirse del mundo de las decisiones. Estaba cerrando un ciclo en el que lideró estrategia, innovación y desarrollo de personas, para asumir un desafío distinto: formar profesionales para un mercado laboral que todavía no existe. Desde diciembre es decana de la Facultad de Administración y Ciencias Sociales de ORT.

El cambio podría leerse como un giro. Para ella, no tanto. “Una firma de servicios profesionales y una universidad tienen algo esencial en común: son organizaciones de desarrollo de talento”, dice. La diferencia está en el plazo. “Estamos formando personas que probablemente trabajen dentro de cuatro o cinco años en roles que todavía no existen”. Ese dato funciona como punto de partida de una serie de decisiones que atraviesan a la facultad y que dialogan de forma directa con un dilema que también enfrentan las empresas: cómo preparar personas para contextos que cambian más rápido que los organigramas.

De Aurrecoechea tiene en carpeta cambios e innovaciones para los próximos años, pero el planteo de fondo es más amplio. “No nos podemos quedar con el título que tuvimos en tal momento, porque el conocimiento cambió, la vida cambió”, afirma. La formación permanente deja de ser una ventaja competitiva para convertirse en una condición básica de vigencia profesional.


Aprender haciendo

“Hoy nos formamos profesionalmente desde los 18 años hasta los 60 o más. Eso nos obliga a adaptar permanentemente la propuesta académica y la forma de enseñar”, explica. Esa heterogeneidad no es solo etaria. También es de expectativas. Para algunos, estudiar es una primera aproximación al mundo del trabajo. Para otros, una forma de no quedar desactualizados.

En ese cruce, la facultad empuja una lógica clara: aprender haciendo.

El MBA, por ejemplo, cierra con un plan de negocios. “Muy buena parte de esos planes terminan concretándose”, señala. Los dos unicornios uruguayos (PedidosYa y dlocal) pasaron por el Centro de Innovación y Emprendimientos de ORT, un espacio donde decenas de startups desarrollan sus proyectos. La conexión entre ese centro y la facultad es permanente.

Desde su experiencia corporativa, de Aurrecoechea identifica un punto que suele generar confusión tanto en empresas como en instituciones educativas: el desafío no pasa solo por qué enseñar, sino por qué capacidades desarrollar.

“El pensamiento creativo, la ideación, ser realmente crítico con las instancias que estás generando, es fundamental”, afirma. La adaptación al cambio es una competencia que se entrena, y que también interpela a los docentes. “Ellos también tienen que estar todo el tiempo adaptándose a nuevas realidades”.

La inteligencia artificial aparece como uno de los puntos de inflexión más claros. El enfoque tiene dos capas: usar la IA como herramienta cotidiana, pero también como disparador para pensar nuevos negocios. “No se trata solo de usarla, sino de entender cómo transformar negocios y crear otros nuevos”.

“No concebimos negocios que no sean sostenibles. La sostenibilidad está inserta en la estrategia organizacional y, por ello, nuestro propósito como Facultad embebe a la sostenibilidad en toda nuestra oferta educativa”

Otro frente que la decana busca potenciar es el vínculo entre investigación y realidad. La facultad cuenta con investigadores en áreas como economía, política, crimen, género y sociedad, con publicaciones en revistas reconocidas y bien posicionadas. El objetivo es asegurar que ese conocimiento llegue a las audiencias correctas.

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