CORPO / Inversiones & Negocios / Pet economy: el boom que no para
El vínculo con las mascotas cambió en la última década y, como consecuencia, el mercado que abarca su bienestar integral creció 300% a nivel global. Uruguay no es la excepción.
11 05, 2026
Compartir esta columna
Pablo Macchi - Director Virbac Uruguay, junto a “Paco” y “Lola”.
Pablo Macchi - Director Virbac Uruguay, junto a “Paco” y “Lola”.

En 2020, cuando la mayoría de las industrias se derrumbaban, el sector de salud animal creció 7% a nivel global. No fue resiliencia ni casualidad: fue la confirmación de que las mascotas salieron del presupuesto discrecional para instalarse en otro lugar, uno donde los recortes no llegan con facilidad. Hoy ese mercado vale US$ 300 mil millones a nivel global, según informes de Morgan Stanley y Bloomberg. En 2034 proyecta llegar a US$ 500 mil millones. Y en el medio, la relación entre humanos y animales domésticos atravesó una enorme transformación

Uruguay, en ese contexto, tiene una posición peculiar. El 67% de los hogares convive con al menos una mascota -más que EEUU (66%), Argentina (60%) o Brasil (45%). Pero el ticket promedio anual por animal es de US$ 500. En EEUU supera los US$ 1.200.

No es anecdótico el pasaje “de la cucha al dormitorio”. El nuevo concepto de “perrijo y gatijo” refiere a un nuevo concepto de núcleo familiar, observa el director general de Virbac, Pablo Macchi. Este cambio desarrolla un mercado de higiene, nutrición Premium y bienestar integral de las mascotas. Es un indicador de reposicionamiento cultural: el animal dejó de ser un habitante del patio para convertirse en un miembro pleno del hogar, con todo lo que eso implica en términos de cuidado, gasto y decisión. 

La variable plateada

Uruguay es el país más envejecido de América Latina. En hogares unipersonales -cada vez más frecuentes en la tercera edad- la mascota suele ser la única compañía diaria. No es solo afecto: es infraestructura emocional contra el deterioro cognitivo y la soledad. En algunos países los médicos ya prescriben la adopción de animales como intervención terapéutica. El mercado ya lo detectó: el ticket promedio en nutrición y servicios para mascotas de personas mayores de 60 años es un 20% superior al promedio general.

De commodity a tratamiento

Hace diez años, el alimento para mascotas era una bolsa de comida. Hoy es nutrición y prevención. En proporción creciente, las dietas medicadas y terapéuticas -renales, dermatológicas, obesidad- mueven US$ 4.500 millones globalmente y representan el 10% del volumen total producido. En Uruguay se proyecta importar 50 millones de kilos de alimento para 2028, con un crecimiento sostenido del 3% anual. Pero lo más relevante es el mix. El segmento Premium —dietas proteicas, libres de grano, formuladas por edad y patología— ya explica más del 50% del crecimiento del sector. Hoy el consumidor lee etiquetas, se informa y quiere lo mejor para su mascota.

«El alimento medicado no es opcional; es un tratamiento. Eso lo hace inmune a la inflación. Cuando una mascota tiene insuficiencia renal o alergias, el tutor no recorta el gasto: lo prioriza. Ese comportamiento está redefiniendo la cadena de valor completa”, señala Macchi

El veterinario consultor

El rol profesional también mutó. Las clínicas locales hoy invierten en ecografías Doppler, laboratorios de análisis propios y especialidades que hasta hace poco solo existían en medicina humana: oncología, cardiología, dermatología. El modelo de negocio pasó de la consulta por urgencia al plan anual de prevención.

El veterinario que opera bajo un modelo preventivo necesita insumos distintos, tiene una relación diferente con los laboratorios y genera un flujo de información clínica que antes no existía.

Uruguay como plataforma

El segmento de salud animal genera más de 1.300 empleos directos en el país. Pero el argumento más interesante es la reputación regulatoria. Décadas de liderazgo en trazabilidad bovina y el respaldo del MGAP y el Dilave le dieron a Uruguay una credencial que atrae laboratorios multinacionales. Cumplir con los estándares uruguayos funciona, en la práctica, como pasaporte regional.

«Exportar confianza regulatoria, tecnología, investigación y desarrollo marcan un diferencial con otros países de la región, que  no pueden replicar fácilmente”, sostiene  Macchi.

Virbac opera con dos plantas industriales en el país con las cuales abastece principalmente a países de la región. “Desde nuestras plantas contribuimos con la prevención de varias enfermedades zoonoticas. Hace varios años ya suministramos vacunas antirrábicas bovina y canina para toda la región. Asumimos el compromiso con la OPS-OMS  (Organización Panamericana de la Salud) de contribuir a erradicar la rabia canina en América, abasteciendo desde Uruguay a mercados como Ecuador, Dominicana, Cuba, Uruguay entre otros.”, puntualiza.

 La escala pequeña en Uruguay, en este caso, es una ventaja operativa: permite implementar sistemas integrados de salud animal y humana con una velocidad y una coordinación que mercados más grandes les cuesta más replicar.

«Uruguay es lo suficientemente pequeño para implementar sistemas de One Health, escalables, y lo suficientemente sofisticado para adoptar telemedicina e inteligencia artificial de forma complementaria”, comenta Macchi.

«Pasamos de la ‘cucha’ al dormitorio. Hoy más del 60% de los tutores urbanos permite que sus mascotas duerman en su cama. Ese simple cambio detonó un mercado de productos de higiene, nutrición Premium y diagnóstico preventivo que antes no existía.»

Pablo Macchi, Director General de Virbac para Uruguay y el Cono Sur

ARTÍCULOS RELACIONADOS