Tiempo, atención y emoción. Son aspectos difíciles de encontrar al mismo tiempo en un mismo lugar. Un aeropuerto, como el de Carrasco, es un entorno en el que ésto sucede.
«Hoy entendemos al sistema aeroportuario como mucho más que una infraestructura de transporte. Es un ecosistema con múltiples puntos de contacto que permite a las marcas construir visibilidad, fortalecer su posicionamiento y desarrollar experiencias memorables para sus clientes”, señala Sussy Torres, jefa de Ventas y Alianzas Estratégicas de Corporación América Airports en Uruguay y responsable de Airport Media.
A partir de una lectura profunda del mercado, del pasajero y del valor estratégico que este entorno único puede ofrecer a las marcas, es que Airport Media está evolucionando desde una plataforma de medios publicitarios hacia un ecosistema integral de marketing, comunicación y experiencias.
Una audiencia que va más allá
El punto de partida de cualquier estrategia de comunicación es conocer a quién se le habla. Y aquí el aeropuerto ofrece una ventaja competitiva difícil de igualar. En 2025, alcanzó un récord histórico: 2.144.071 pasajeros transitaron por la terminal, superando la marca anterior registrada en 2017. Se trata de un perfil de segmento medio, medio-alto y alto: viajeros frecuentes, ejecutivos, empresarios y turistas internacionales con alta predisposición al consumo y, en muchos casos, con poder de decisión dentro de sus organizaciones. El 59% de los viajes tuvo fines turísticos, el 16% respondió a motivos de negocios y el 26% a personales, con destinos distribuidos entre América Latina y el Caribe (62%), Europa (20%) y América del Norte (15%).
Pero la audiencia no se limita a quien embarca. Por cada pasajero, en promedio alrededor de 2 acompañantes o visitantes ingresan al aeropuerto. Y ese acompañante tiene un perfil propio: no está apurado, tiene tiempo real disponible, está emocionalmente activo -despidiendo o esperando a alguien- y no tiene check-in ni sala asignada que lo convoque. Su atención está más disponible. «Es un target distinto al pasajero, pero igual de valioso», señala Torres. «Está en otro estado: más abierto, más presente, con más tiempo para detenerse frente a una marca.»
Incluso en la era del celular
Viajar rompe la rutina. Activa expectativas, proyectos, encuentros. Y esa predisposición positiva, combinada con tiempos de espera reales, genera condiciones únicas para la comunicación.
¿Se compite con el celular? » Como ocurre en otros entornos, los aeropuertos también enfrentan el desafío de una atención fragmentada. Pero hay una diferencia clave: aquí la persona alterna entre su pantalla y el espacio físico de manera natural, y ese espacio físico está diseñado para impactar. Una pantalla 3D de gran formato, una activación en vivo, un holograma: son estímulos que interrumpen el scroll de forma legítima, sin generar rechazo», señala Torres. El resultado es que los impactos no solo se producen: se recuerdan. Y cuando la marca se integra a una experiencia positiva -una sala VIP, un acceso preferencial, una activación especial- se convierte en parte de un momento significativo.
Ante la objeción de por qué invertir en una pantalla en Carrasco cuando el presupuesto de performance digital permite medir cada peso, cada clic, cada conversión, Torres es directa: «El performance digital es eficiente para generar demanda y captar intención. Pero en un entorno saturado de estímulos, donde la atención dura apenas segundos, una conexión real y más perdurable con las marcas requiere experiencias más inmersivas y contextos de mayor receptividad. El aeropuerto hace exactamente eso: llega a una audiencia de alto valor en un momento de alta receptividad, con un nivel de contextualización que ningún banner puede replicar. No son medios que compiten: son medios que se complementan. La pregunta no es ‘aeropuerto o digital’, sino cuándo cada uno cumple mejor su función.»
Una plataforma integral
Las marcas ya no encuentran en este entorno solo espacios publicitarios indoor-outdoor, sino una plataforma que integra medios, contenidos, activaciones, servicios premium y experiencias exclusivas. Salas VIP, accesos preferenciales, programas de estacionamiento, beneficios para clientes de alto valor: todo forma parte de un ecosistema que permite a las empresas estar presentes en los momentos más relevantes del viaje de sus clientes. «El cliente no solo ve la marca; la vive, la disfruta y la asocia con comodidad, exclusividad y reconocimiento», explica Torres.
Esa capacidad de transformar la exposición en experiencia -y la comunicación en relación- es lo que consolida al Aeropuerto Internacional de Carrasco como una plataforma estratégica para las marcas que buscan audiencias de valor en Uruguay y la región. «Las marcas más recordadas no son necesariamente las que más se ven, sino aquellas que logran formar parte de momentos significativos. Y el aeropuerto es, sin duda, uno de esos lugares donde las experiencias se convierten en recuerdos y las conexiones en relaciones de largo plazo», resume Torres.

de Corporación América Airports






