CORPO / Inversiones & Negocios / ¿Hay que invertir en oro?
Para qué sirve, cuánto tener y qué errores se pagan caro.
08 07, 2026
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En 2025 el oro tuvo su mejor año en más de dos décadas. Pero conviene matizar: el oro es cíclico y volátil. Los especialistas consultados por CORPO explican que no da renta -no paga intereses ni dividendos- y se mueve distinto al resto de la cartera cuando crece la incertidumbre. No sirve para ganar, sino para amortiguar cuando las acciones caen.

Bien usado, el oro es una cobertura frente a fragilidad macro y geopolítica. Mal usado -por ejemplo, entrando tarde y con una posición excesiva-
se transforma en otro activo volátil.

Nicolás Kohn, Head of Wealth Management Research en Balanz

Para Nicolás Kohn, Head of Wealth Management Research en Balanz, «el oro no debería comprarse porque ‘viene subiendo’, sino porque aporta cobertura frente a riesgos macroeconómicos, monetarios y geopolíticos».
Según Ezequiel Gutiérrez, analista financiero en Nobilis, «la pregunta correcta no es ‘¿conviene ahora?’ sino ‘¿qué función quiero que cumpla en mi cartera y cuánto tiempo puedo esperar?'».

La suba de los últimos años no parece ser una simple moda. Kohn explica que está apoyada en «factores estructurales: compras sostenidas de bancos centrales, mayor demanda de inversores institucionales, incertidumbre fiscal en economías desarrolladas, tensiones geopolíticas, dudas sobre la trayectoria futura de la inflación y una búsqueda global de activos que no dependan de la promesa de pago de un gobierno o una empresa». En su lectura, «lo que está diciendo el oro es que el mercado está pagando más por seguridad, liquidez y activos reales»: no implica una crisis inminente, pero sí que los inversores «están más sensibles a riesgos que hace algunos años parecían secundarios».

Gutiérrez apunta a que «tras el congelamiento de reservas rusas en 2022, varios países concluyeron que los activos en dólares mantenidos fuera de EEUU no son incondicionalmente seguros frente a sanciones, y empezaron a acumular oro». Desde entonces, dice, «el mensaje más estructural viene de los bancos centrales», que «prácticamente duplicaron su ritmo de compras desde marzo de 2022, sumando más de 1.000 toneladas al año durante cuatro años seguidos», hasta el punto de que «las tenencias de oro en las reservas internacionales ya superan a las de bonos del Tesoro estadounidense por primera vez desde mediados de los años noventa». Su conclusión: «El mundo, o buena parte de él, está diversificándose lentamente fuera del dólar, y el oro es el vehículo elegido».

«Quien lo compra esperando ganancias rápidas casi siempre
se decepciona; quien lo compra como seguro, rara vez»

Ezequiel Gutierrez, analista financiero en Nobilis

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