
1. ¿Qué tiene Montevideo que no tienen otras ciudades que visitaste por negocios?
Escala humana. Eso te permite trabajar, reunirte y conversar sin la sensación de que la ciudad te pasa por arriba.
2. Un error más que comete un empresario extranjero cuando llega por primera vez
Creer que, por ser una ciudad chica, todo se resuelve rápido. Acá la confianza, la reputación y los vínculos pesan mucho.
3. Montevideo tiene fama de tranquila. ¿Es un atributo o un problema?
Es un atributo, siempre que no quiera decir lentitud. La previsibilidad suma; la falta de ritmo, no.

4. ¿Cómo son los montevideanos para los negocios?
Valoran la seriedad, el cumplimiento y la palabra. Y desconfían bastante de la grandilocuencia o de las promesas vacías.

5. ¿Qué tan importante es la comida o la cena en lo empresarial?
Mucho. No reemplaza una buena propuesta, pero ayuda a construir el tono de la relación, y eso en Uruguay importa. Infaltable el asadito de negocios.
6. Restaurantes que no fallan
García (tiene algo muy montevideano: sobriedad, buen servicio y un clima que permite conversar), La Imprenta (ideal para almorzar en la Ciudad Vieja) y Piso 40.
7. Si al extranjero le queda tiempo libre, ¿qué le recomendás hacer?
Caminar por la Rambla. Ahí se entiende enseguida una parte muy importante del carácter de Montevideo. Ir al Estadio a ver un clásico.


8. ¿Qué tiene Montevideo que un ojo externo podría ver como oportunidad?
Su capacidad de proyectarse con más ambición como ciudad de negocios, innovación y servicios. Tiene atributos, pero todavía puede dar mucho más.
9. Si pudieras cambiarle una sola cosa a Montevideo, ¿qué sería?
Falta un Plan de Negocios de la ciudad que priorice la creación de distritos de negocios y esparcimiento.
10. ¿Hay algo de Montevideo que te enorgullece mostrarle a un empresario visitante?
Sí: su combinación de sobriedad, estabilidad y calidad de vida. ¡Es una ciudad boutique!
Tenemos que cuidarla más…







