CORPO / Inversiones & Negocios / Off the record / FedEx se salvó en una mesa de blackjack
En 1973, la empresa tenía los aviones sin combustible y US$ 5.000 en la caja. Su fundador tomó ese dinero y voló a Las Vegas.
07 07, 2026
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A FedEx Boeing B777-FS2 plane, registration N853FD, flying over Sydney Kingsford Smith Airport at about 6,000 feet in preparation to land as flight FX6087 from Oakland. This image was taken from New Link Road, Mascot on a cold and sunny afternoon approaching sunset on 6 August 2025.

En 1965, Frederick W. Smith, estudiante de Economía de Yale, entregó un trabajo donde proponía una red de aviones dedicada sólo a paquetes chicos y urgentes, entregados al día siguiente. El profesor le puso una C. La idea estaba bien escrita, le dijo, pero no era viable.

Después de dos misiones en Vietnam como marine -donde vio de cerca cómo funcionaba la logística militar-, invirtió los US$ 4 millones de una herencia y levantó otros US$ 80 millones. El 17 de abril de 1973, Federal Express despegó con catorce pequeños aviones Falcon. Esa primera noche movió 186 paquetes a 25 ciudades.

Pero la guerra de Yom Kipur disparó el precio del combustible y, para 1974, la empresa perdía cerca de un millón de dólares por mes. Las petroleras exigían US$ 24.000 por adelantado cada lunes o los aviones no volaban. En la cuenta quedaban US$ 5.000. Smith pidió dinero a sus inversores y le dijeron que no.

Entonces tomó un vuelo a Las Vegas. Se sentó a una mesa de blackjack  – que había aprendido a jugar bien en Vietnam- y convirtió esos US$ 5.000 en US$ 27.000. Giró el dinero y los aviones volaron una semana más.

Cuando su número dos, Roger Frock, le preguntó cómo había podido arriesgar lo único que les quedaba, Smith se encogió de hombros: «¿Qué diferencia había? Sin los fondos para pagar el combustible, igual no habríamos podido volar». Esa semana extra le alcanzó para cerrar otros US$ 11 millones de financiamiento. En 1976, FedEx dio su primera ganancia.

Con los años, la anécdota se volvió leyenda. Pero Smith siempre aclaró que fue un acto simbólico: «una gota en un balde de agua» frente a lo que debían. Sin embargo, esa jugada absurda mantuvo viva a la empresa el tiempo justo para que llegara el dinero de verdad.

«Ninguna escuela de negocios señalaría que apostar es una estrategia financiera, pero a veces vale la pena hacer locuras al principio de tu carrera”, repetía.

«Ninguna escuela de negocios señalaría que apostar es una estrategia financiera, pero a veces vale la pena hacer locuras al principio de tu carrera”, repetía.

Frederick W. Smith
Fundador de FEDEX

Fuentes: BBC News Mundo, Entrepreneur, Fox Business y Changing How the World Does Business, de Roger Frock.

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